“No hay que despreciar ningún trabajo”

Actualidad 07 de enero de 2021 Por Operador1
Paula y Claudio Alach son los papás de Sofía Alach, “La jefa”, una streamer (transmite contenido en vivo) de La Plata con 241.000 seguidores en Instagram y 84.400 suscriptores en YouTube. Actualmente vive en Nordelta en una comunidad de mujeres también streamers. Conversamos con sus padres, los roles familiares y las nuevas profesiones.
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Sofía Alach, "La jefa", es una streamer platense que tiene 241.000 seguidores en Instagram y 84.400 en YouTube.

Paula y Claudio Alach son los papás de Sofía Alach, “La jefa”, una streamer (transmite contenido en vivo) de La Plata con 241.000 seguidores en Instagram y 84.400 suscriptores en YouTube. Actualmente vive en Nordelta en una comunidad de mujeres también streamers. Conversamos con Paula y Claudio sobre las nuevas profesiones y el rol de la familia. 

¿Cuándo empezó Sofía a ser streamer?

Paula: hace un año y medio. Ella siempre buscando, cuando tenía 14 años, hoy tiene 20, empezó con que quería ser modelo e hizo el curso de modelaje y, además, siempre le gustó sacarse fotos. Ahí empezó a publicar en Instagram y participaba en algunos eventos, en publicidades y fue obteniendo cada vez más seguidores. Después empezó a ir a MegaSonic en Plaza Italia (punto de encuentro de gamers y streamers), se hizo amiga de otro streamer que le vio condiciones, que era simpática, que podía hablar y se largó. El boom fue más que nada ahora con la pandemia que había muchos chicos en la computadora, en las redes, encerrados en las casas… y ella no tenía computadora en casa, empezó con el celular, fue creciendo y ahora está viviendo en una comunidad streamer de chicas.

¿Cuál fue su reacción en ese momento?

Claudio: primero no entendíamos nada de qué se trataba, no nos gustaban los horarios, pero la acompañábamos igual, la llevábamos, la traíamos, la íbamos a buscar a cualquier hora de la madrugada, siempre le estuvimos atrás. Con el tema del modelaje también había que llevarla, la hemos llevado a eventos en Buenos Aires… digamos que sola no la dejamos nunca, hasta el día de hoy que esta allá y estamos permanentemente en contacto y salimos corriendo cuando necesita algo. Es una actividad que no la entendés, a veces nos ponemos a mirar de qué hablan, de qué se trata, pero todavía creo que mucho no la entendemos. Lo que sí sabemos es que no es nada ajeno a la juventud de hoy.

Paula: siempre le aconsejamos que aproveche el rato que habla para dar un consejo, para hablarle bien a sus pares. Se habla de acoso a las chicas, se habla de robo, ella habla mucho de bullying porque lo sufrió bastante en el secundario. Entonces que lo aproveche, ya que tiene tantos seguidores chicos, para hablar de cosas que les interesen a ellos.

¿Se imaginaban que su hija se dedicara a esto?

Claudio: creo que todos los padres queremos tener el hijo profesional, pero esto le fue ocupando cada vez más espacio en su vida y lo que hemos visto es que ella lo toma como un trabajo, que se ocupa y se preocupa muchísimo, que muchas veces para hablar de distintos temas busca información, pregunta, consulta, yo la guío, busca acá, busca allá. Porque como dijo Paula, siempre le aconsejamos que no sea vacío lo que hace. Y está bueno, porque si vos vieras los mensajes que recibe de los chicos que la siguen, que generalmente tienen 12, 13, 14 años, son chicos que sufren bullying o montones de problemas y le mandan mensajes abriéndose. Y a ella le da una oportunidad de dar una mano, aunque sea chiquita, de hacerlos sentir un poquito mejor. Eso es increíble, ella nos muestra los mensajes que recibe y realmente te enorgullece y te emociona. Por eso también es muy habitual que hablemos con ella sobre los temas que habla, a nosotros nos gusta participar desde nuestro lugar.  

¿Qué aprendizaje les dejó?

Paula: que no hay que despreciar ningún trabajo. Al principio era “la nena está en la computadora”, pero después empezó a ganar dinero con eso y ella sola, espontáneamente, nos ayudó a comprar una mesa para la casa y se fue comprando sus cosas. La vemos que está progresando y sí, tenía razón, es un trabajo.

Claudio: con este tema de la cuarentena empezó a streamear desde casa y eso nos ayudó a ver y a comprender que no está en nada raro ni en nada malo. Solamente en algo distinto a lo que uno está habituado.

La cuarentena los hizo formar parte de ese proceso

Paula: claro, porque ella siempre se iba a streamear al Mega, entonces no la veíamos más que un rato, yo a veces ponía el vivo para ver de qué hablaba, pero nunca estábamos tanto. Ahora ella nos hizo participes: “acá viene mi mamá que me trae la comida, saludá a la gente”… Yo tengo un negocio y una vez una nena le dice a la mamá “mirá, es la mamá de la jefa” y yo me mataba de risa.

Claudio: a veces vas con ella en la calle y se acercan unos chicos a pedirle un autógrafo o le dan un regalito, pasan esas cosas.

¿Cuáles son los proyectos de Sofía a futuro?

Claudio: seguir creciendo en esto, porque a medida que van creciendo en seguidores va creciendo también la parte laboral, que vendrían a ser las publicidades y esas cosas que hacen. Ahora las contrató una empresa, que es la que alquila la casa, y tienen muchos proyectos, piensan hacer algunos eventos y viajes inclusive. Ahora está todo condicionado por la cuarentena, pero los proyectos están. 

¿Qué es lo más importante para ustedes como padres?

Claudio: nosotros tenemos 3 hijos y no siempre lo que quieren hacer te gusta o no siempre lo entendés, pero nosotros decidimos apoyarlos. A ella hubo que apoyarla mucho fuera de lo que uno conoce porque con el tema de que desfilaba o de que hacía alguna publicidad, de ir a Buenos Aires… la verdad que fue un apoyo permanente y que sigue hoy en día. Y con los 3 hacemos lo mismo. Tenemos otro hijo que también se volcó al tema de la computación y empezó acá en su pieza reparando y manchándonos todo el piso con las tintas de las impresoras, pero era siempre apoyar y tratar de guiarlos. 

Paula: uno se tiene que acercar e interiorizarse y apoyarlos.

Es muy importante el acompañamiento

Claudio: sí, para guiarlos y para controlarlos en cierta forma a ver en que se están metiendo. Siempre fuimos de la idea de que, en estos casos, cuando llegan a determinada edad, si te querés hacer el malo firme lo único que lográs es que te oculten las cosas. Los 3 nos hacen renegar, pero nos hablan por lo menos, estamos al tanto de donde están.

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