Doctor Queen: el tributo que inmortaliza a Freddie Mercury

Actualidad 03 de enero de 2021 Por Operador1
"A Freddie Mercury lo veo como un amigo al que nunca pude conocer" dice Jorge Busetto, fanático ferviente del músico británico que lo interpreta en la banda tributo Doctor Queen desde el '91.
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Entrevista a Jorge Busetto, cantante de la banda tributo Doctor Queen.

Jorge Busetto interpreta a Freddie Mercury, su gran ídolo, en la banda tributo Doctor Queen. En la puerta del consultorio de su casa en Villa Elvira, se exhiben las placas de su padre que bien podrían ser las de él -Jorge Busetto, médico cardiólogo-, junto a un cuadro pintado a mano en el que posa de perfil con una capa roja y una corona debajo de la insignia de Dr. Queen. Atiende con un ambo blanco y unos zapatos en punta acharolados. Es de esos médicos de la vieja escuela que disfrutan de hablar con sus pacientes después de cada consulta y de “estar en contacto con la gente”, una característica que une sus dos pasiones: la música y la medicina.

¿Cómo surgió Doctor Queen?

En el año ‘91 cuando Freddie Mercury falleció. Previamente al fallecimiento, el 24 de noviembre, cumplí 20 años y un amigo me regaló un par de casetes con unos compilados de Queen, a los que escuchaba en un grabadorcito de esos de teclas viejos, y me volví loco. Me hice muy fanático en muy poquitos días. Todavía no había acceso a tanta información por Google, así que escuchábamos una radio, Radio Horizonte en ese momento, que cada tanto pasaba un tema de Queen y lo tratábamos de grabar. Y empecé a tararear sus temas con la ilusión de conocerlo algún día, pero pocos meses después me enteré de que tenía HIV, falleció y para mí fue una gran decepción porque era alguien a quien yo quería conocer. Yo ya tarareaba sus temas, pero nunca pensé que iba a formar una banda. Cuando él falleció fue como una melancolía, yo estaba en un momento difícil, empecé a cantar y al año siguiente fui papá y cantaba todavía más. Así que 7 u 8 años después pude formar la banda, siempre con la idea de rendir un homenaje, pero en ese momento no existían los tributos, es más la palabra tributo no existía. En el año ‘92 se hizo el tributo a Freddie Mercury y creo que ahí surgió por primera vez esa palabra con respecto a lo que fueron después los tributos en general. Arrancó como una pasión y sin querer. De hecho, yo miraba recitales y decía “ni loco canto delante de tanta gente”.

Cuando empezaste a escuchar Queen tenías 20 años, ¿en ese momento eras estudiante de medicina?

Sí, era estudiante de medicina. Mi pasión. Me apasiona la medicina tanto como la música. Estuve casi 5 años sin ejercer y tuve que volver porque extrañaba mucho. A pesar de que esos 5 años, gané buena cantidad de dinero cantando y de que no es comparable lo que uno gana en el consultorio, no pasa por ahí la cosa. A lo mejor en un show en alguna época ganaba lo que ganaba en años acá trabajando y no tiene nada que ver. Esto es algo espectacular también, la medicina, la charla persona a persona, estar en contacto con la gente, aconsejarla, escucharla, la verdad que está bueno. Son dos cosas que tienen algo que ver: una cura el cuerpo y la otra cura o mejora la calidad de vida, la parte artística.

¿Como estudiante de medicina te imaginabas dedicándote a la música?

Tenía ganas, pero nunca me lo imaginé. Todo lo que me pasó después sobrepasó lo que yo esperaba. En realidad, siempre lo busqué, no hay fórmulas mágicas. El talento se hace. Tenés que practicar, practicar y practicar. Steve Vai toca la guitarra porque practica, practica, practica. Brian May lo mismo. Mi guitarrista es un capo total, pero nosotros estamos en la habitación del hotel mirando una película y el tipo está tocando. Entonces los genios estos de que “yo no hago nada y de repente compongo un tema” es mentira, todo es práctica, todo es buscarlo. Y es un camino que vos lo tenés que buscar. Yo no sé cuántos miles de cafés me habré tomado en Buenos Aires con productores, yendo a buscar oportunidades, golpeando puertas. Después me fui a España a buscar contactos, dormimos hasta en la calle buscando contactos con los ahorros que teníamos y siempre con alegría. En Suiza llegamos con un frío bárbaro y un día dormimos en la calle y la pasamos bárbaro, nunca recuerdo eso como “uy qué mal” o “hoy no comimos”. Fue toda una aventura, lo vivimos con alegría, no fue algo terrorífico, pero sí que golpeamos muchas puertas.

Hoy son conocidos mundialmente, han hecho giras en muchos países

Sí, tenemos casi 25 países ya recorridos entre América y Europa, la verdad que hicimos una cantidad de shows importante. En un momento tenía la cuenta exacta, pero ahora te puedo decir que son más de 900, no sé cuánto. Los primeros años hacíamos 120, 150 shows por año porque hacíamos fiestas privadas después de los teatros y no ganábamos nada por los productores que teníamos. Me acuerdo de estar de gira 2 o 3 meses en la costa y venir a mi casa sin un peso. Hasta que empezamos a producirnos nosotros y no solo mejoró la parte económica, sino también el espectáculo porque muchas veces los promotores mezquinaban en luces o en proyectores y para mí, aunque en la sala hubiera 30 personas el show tenía que estar impecable igual. Entonces eso también nos dio una imagen, tenemos nuestro propio estilo de hacer el homenaje a Queen. No hacemos exactamente lo que hacía Queen, sino que también interpretamos cosas que Queen no hizo.

Hacés tus propias canciones también

Tengo temas propios, los cuales estoy editando y los quiero lanzar cuanto antes, lo que pasa es que siempre el tributo nos ha excedido. Al principio hubo resistencia con el tema del tributo porque la gente trata de criticar todo, pero ¿qué pasa? No podríamos tocar Mozart, no podríamos tocar tango a no ser que lo cante Gardel. El tributo es simplemente inmortalizar a grandes bandas que han sido tan importantes en el siglo XX como lo han sido Mozart, Beethoven, Chopin. Sino no lo podría tocar nadie excepto Chopin o Beethoven. En el tributo estamos tocando la música de alguien que, además, tenía una imagen. Beethoven y Chopin no tenían imagen porque no había registros, vos podés escuchar la música, te podés imaginar que tenía la peluca con rulos, de hecho, creo que muchas óperas también muestran imágenes.

¿Qué buscan transmitir a su público cada vez que se suben al escenario?

Lo primero y lo más difícil es que la gente vaya a ver un espectáculo. Al principio la gente iba a ver qué tal lo hacíamos y ahora, después de tantos años, va a disfrutar del espectáculo. Yo creo que la música es algo espectacular, tengo mis ideas políticas, de lo que sea, mis posiciones con respecto a ciertas cosas, pero un espectáculo es la esperanza pura porque ahí tenés gente de derecha, de izquierda, peronistas, radicales, de River, de Boca y están todos disfrutando el mismo show. Entonces eso es una forma de esperanza, hay un punto en el que todos coincidimos. Y no solamente eso, la música de Queen especialmente unió a varias generaciones porque si a vos te gusta la música electrónica chau, dejaste afuera a tus abuelos, pero con Queen viene gente de 70 años, nenes de 8 años, de 30, de 40. Sigue muy vigente. Freddie era un tipo muy completo. A mí por ejemplo últimamente me gusta mucho Almafuerte a nivel nacional, pero no me gustaba la imagen dura de Iorio y cuando empiezo a escuchar las letras gracias a mi hija, digo “che, pará, las letras están buenísimas y el violero toca bárbaro”. Pero Freddie tenía una voz terrible, tenía una imagen terrible, nació en Inglaterra donde encima tenía muchas más posibilidades de hacer un super video. En el primer video de I want to break free sale un tipo con pezones y bigotes, y creo esa que fue la primera manifestación a nivel mundial que, a través de la risa, de lo cómico, generó un movimiento con el tema de la diversidad. Fue un tipo innovador, vio las cosas mucho más allá, y el tipo no te estaba imponiendo su ideología, simplemente estaba mostrando algo que él veía. Ni siquiera lo compuso él, lo compuso John Disco que tiene familia, hijos y no era homosexual. Creo que la música de Freddie Mercury transmite muchas cosas lindas, las letras sobre todo son muy ricas en lo que dicen. Hay letras que tal vez no tienen un sentido específico como Rapsodia Bohemia, pero es un tema tan complejo y único... Pero también hay temas como Love of my life, Amigos son los amigos, We are the champions, entonces tenés temas para bailar, para compartir como Radio gaga o We Will rock you. Es un artista que une muchas generaciones, que une muchos sentimientos y que une también una gran cantidad de momentos en tu mente.

¿Qué es lo más difícil y lo más divertido de interpretar a Freddie Mercury?

Me divierte estar arriba del escenario, yo soy un agradecido. A Freddie Mercury lo veo como un amigo al que nunca pude conocer. Hubiera preferido, si pudiera elegir, que componga 3 álbumes menos pero que siga vivo. Si bien es un ídolo, el tipo también tuvo su soledad, tuvo su nido de víboras alrededor que le han sacado la plata, creo que factura más ahora y que es más famoso que cuando estaba vivo. Es muy divertido estar en el escenario porque ves las reacciones de la gente y en un mismo show podés encontrar gente que se ríe cuando salís vestido de mujer y le pasás el plumero, gente que corea, gente que se emociona con El show debe continuar o con Love of my life. Podés ver todo un público mirándote a vos, hay de todo, tenés homosexuales, heterosexuales, judíos, nazis, lo que sea, y nadie está pensando en las diferencias y están todos divirtiéndose, llorando de la risa. Una vez me pasó algo muy emotivo, porque hasta a una piedra le sacás una lágrima. Fuimos a tocar para alguien en Mar Del Plata a las 2 de la mañana, llegamos y era un descontrol total. Yo nunca me drogué, no tomo droga ni nada y los chicos de la banda tampoco, nosotros fuimos a tocar. En Love of my life estaban todos llorando y el tipo que me recibe y empieza a descargar los equipos estaba como loco, estaba llorando. Al día siguiente me dice mi productor “¿sabés a qué se dedica el tipo ese que te ayudaba? Vende misiles” y yo le digo “mirá vos, este tipo estaba llorando con Love of my life”. Y eso es algo genial, quiero decir que hay algo bueno, algún sentimiento, algo que podés movilizar hasta en lo peor. Creo que eso es lo interesante de ser Freddie Mercury en el escenario, es difícil llegar a eso, pero también es divertido. Creo que eso es lo más difícil, tratar de abrir un poco el corazón en base a lo que generó un artista.

¿Sentís que hay una diferencia entre el público argentino y el público de otros países?

Hay diferencias, sí. El público más fanático de Queen lo tengo en Colombia y en España. También estuvimos en Bolivia y en Ecuador. En Argentina hay un público muy fanático, pero el argentino es muy particular, nosotros no somos profetas en nuestra tierra. El año pasado tuvimos la suerte de tocar acá en La Plata frente a 200 mil personas, para nosotros fue una caricia, pero también creo que venimos mal influidos desde hace muchos años por ciertos movimientos en los cuales se ha anulado la música inglesa porque somos patriotas, pero nadie va a pelear a las Malvinas, y la verdad es que yo estuve en Inglaterra y a los ingleses no les importan las Malvinas, son un problema de su gobierno, ni saben que las tienen, no nos odian. Me pasa lo mismo cuando voy a Brasil, vos vas con la camiseta argentina y nadie te putea por tenerla, al contrario. Somos diferentes nosotros. Creo que el argentino tiene muchos prejuicios y por ahí eso hace que no disfrute. Acá en la Argentina últimamente creo que se abandonó un poco el rock. Creo que el rock es inglés, y te guste o no te guste, sean tus amigos o tus enemigos, está bueno lo que hacen. La cuna del rock es Inglaterra. Cuando nosotros fuimos y cruzamos Abbey Road nos pusimos a llorar y dijimos “acá comenzó todo”. Uno tiene que reconocer cosas buenas en el otro, y es lo que te decía, hasta un tipo que vende misiles se puede emocionar. Y el público argentino pasó por varias etapas hasta que salió la película (Bohemian Rhapsody) y por ahí se volvió a reactivar un poco todo esto. Los primeros años nos fue muy bien acá, después mermó un poco y luego repuntó.

A tu juicio, ¿cómo influyó la película en el público?

La película para mí es un buen negocio. No es una película buena, no me gustó, no le hubiera dado el premio del mejor actor a él (Rami Malek). De hecho, me gustó más la de Elton John que está muy buena y que es mucho más artística. La película tiene un montón de fallos y cosas que no son reales, pero es un buen espectáculo. La película también trae esos fanáticos fósforos que después se van, entonces tampoco sirve. Yo creo que lo que más sirve es que la gente vaya eligiendo, por sus padres, porque fue a un recital. El tributo ayudó mucho a que se haga la película, nosotros cuando vamos a hacer un show ponemos dinero en la radio para que pasen temas de Queen, entonces estamos instigando. Si Queen hubiera muerto en el ‘91 y nadie hubiera hecho los temas no sé qué hubiera pasado. En cierta forma esta generación de tributos hace que las bandas de los 80 y los 90 sigan estando vigentes. La película fue un buen negocio, hizo un boom en ese momento y ya se olvidó. Pero tuvo cosas buenas. Primero, entretener a la gente y segundo, que se interese porque existía Freddie Mercury. Y al que le interesa va a ir a leer algo y se va a dar cuenta de que no es como la película y al que no se va a quedar con eso.

¿En qué te inspirás para crear tu música?

Me agarro muchas broncas porque escucho un montón de música basura y digo “¿cómo este tipo puede crear música así y yo me rompo la cabeza?”. Para mí la música tiene que ser primero una buena letra, profunda, tiene que inspirar algo. Así solamente diga “amor, amor, amor” tiene que ser algo que inspire al ser humano para ser mejor, debe tener un mensaje, tiene que acompañarte en algún momento de tu vida, tiene que darte fuerzas cuando te estás cayendo o te tiene que entretener simplemente. Queen sirve mucho de inspiración, pero a su vez son muchas bandas porque Queen tenía un tema country, otro rock and roll pesado, entonces lo mío es así. He compuesto temas en castellano y en inglés, en castellano por ejemplo uno que se lo compuse a mi tío que está desaparecido. Para mí tiene que haber una composición que no sea solamente letras al azar o acordes que peguen, debe tener un objetivo. Creo que los mejores momentos para componer son cuando estás triste, pero también está bueno componer cuando estás muy bien porque te sale una cosa totalmente distinta.

¿En qué te pareces como persona a Freddie Mercury?

Creo que en la honestidad. Es simple, hay que ser buena persona. La vida no es cuestionable en lo privado. A veces me han preguntado por Freddie y su sexualidad y yo pienso “a mí no me hace mejor o peor artista que sea gay”. Puede haber un gay bueno, un gay malo, un heterosexual burro, un heterosexual genial. Su vida privada siempre fue su vida privada, pero el periodismo de la época, al que no le interesaba tanto su obra porque siempre lo criticaban, y también amigos, que no eran tan amigos, que difundían ciertas imágenes, hicieron que él, que era un tipo tímido, diera a conocer en cierta forma su vida privada. Él podía estar en fiestas promiscuas, lo que quieras, pero eran sus fiestas. Yo no juzgo por si era buena o mala persona, me gusta su obra. En definitiva, él nunca hizo daño, nunca habló ni siquiera de política, un tipo que hacía su música. Creo que él era un tipo muy honesto con él mismo, que no hacía alarde de quien era. Freddie se entregaba totalmente, hasta el último día se entregó a su trabajo, y lo que él quiso mostrar siempre fue su trabajo.

¿Y en qué te diferenciás?

En una cosa importante, muy importante, que creo que Freddie -a ver yo no soy quién para decir que sé vivir- en algún punto no supo vivir porque todo lo que él hizo creo que a él no le importa. Lo admiro, lo amo, le debo todo, pero él ni me conoció ni le importo yo, nunca se pudo rodear de buena gente, nunca pudo tener hijos, nunca pudo tener una familia. Si yo hoy te doy la posibilidad de ser Freddie Mercury y te digo “te voy a dar fama y poder, pero te vas a morir a los 45 años y después vas a ser más grande, vas a ser un dios, pero toda la gente que te acompaña son unos buitres, te van a sacar guita, vas a ser un producto nada más. Te va a costar conseguir el amor de alguien que te ame de verdad, disfrutar de un hijo, de un nieto, disfrutar de tu mamá, de tu papá”... Es un tipo que es como Michael Jackson, desde chiquitito se perdió la niñez por hacernos entretener. Entonces después la gente lo juzga porque le gustan los pibes, primero que no sé si es verdad, y si fuera verdad, cómo lo criaron a ese tipo, totalmente aislado de la sociedad y generaron millones y millones y cuando no necesitaron más chau se murió. Yo creo que hay que tratar de saber decir basta. En algún momento cuando yo vea que realmente la gente no se emocione voy a dejar y me gustaría terminar siendo un viejo totalmente desconocido, como cuando me gusta ir a una plaza sin bigote y que nadie me reconozca. Creo que ahí le erró porque vivió solamente 45 años, era muy joven.

¿Qué proyectos tenés a futuro, con la banda y en lo personal?

En lo personal lo más importante es ser feliz, que sean felices mis hijas. Después, por lo económico, tengo los temas propios que son un sueño, que si me rinden bárbaro y si no quedarán. Para mí son geniales y con eso me alcanza, si la gente está de acuerdo conmigo lo comprarán. Y como médico me gustaría terminar siendo un buen médico, ni siquiera recordado, un médico que haya estado del lado de la gente. Por un lado, tenés el aplauso de mil personas en un teatro, que es buenísimo, y por el otro lado, tenés simplemente que el paciente mejoró y a lo mejor estás más contento y sentís más una mejoría anónima de alguien que dice “ando mejor”. Hay cosas que te llenan más, si no podés disfrutar de esas cosas, que creo que hay mucha gente que tiene incapacidad para disfrutar, terminás disfrutando con lanchas, con cosas materiales porque sos infeliz con las cosas simples.

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