“No hay que tener vergüenza a tener amor propio”

Actualidad 23 de diciembre de 2020 Por Operador1
“Me descubrí como artista y a su vez también logré ganar un poquito de amor propio” cuenta Gonzalo Romero, “El Pela”, a partir de su experiencia como autor de Basta de amores de mierda.
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Gonzalo Romero, “El Pela”, escribió los libros Basta de amores de mierda y Basta de amores de mierda. Un grito de amor propio. Tiene un podcast en Spotify con el mismo nombre, hace un unipersonal y conduce un programa en Radio Güemes, junto con Hernán Sisto, en el que habla de amores, desamores y la complejidad emocional que rodea las relaciones humanas. En abril del año que viene va a publicar su tercer libro y está trabajando en el proyecto de grabar su primer disco solista. Se define como una persona tranquila que disfruta de viajar en sus giras y de juntarse con amigos a comer un asado.

¿Cómo surgió la idea del libro?

Yo empecé escribiendo en las redes a modo de catarsis después de haber estado cinco años soltero y de haberme bajado Tinder. Empecé a escribir algunos textos sobre lo difícil que era el mercado de la soltería, sin querer lo puse público en Facebook y de un día para el otro se compartieron algunos textos más de un millón de veces. En ese momento yo hacía stand up y después de ese texto, que se llamó La paja que da conocer a alguien, vinieron 150 personas al siguiente show y 100 quedaron afuera. Entonces dije “es por acá” y decidí buscar un productor que me diera una mano con poder volcar los textos al libro. Ahora cambié el stand up por el unipersonal. Cambiamos la metodología porque el stand up es algo guionado, uno tiene un monólogo anotado, y en el unipersonal trato de que en el 90% de las charlas participe la gente.

¿En tu unipersonal le das consejos a la gente?

Consejos no doy nunca porque no soy quién, consejos tiene que dar un psicólogo. Yo doy una opinión con un poco de humor para que la gente se vaya pensando, pero tiro un par de tips o algunos hilos conductores y la gente se identifica con las situaciones. Cuando arrancan los codazos entre las parejas “Mirá, éste sos vos, ésta sos vos”, ahí es cuando se pone divertido y arranco a dar mi opinión arriba del escenario.

¿Cuál es el mensaje que le querés dar a las personas a través de tus libros y de tu unipersonal?

Principalmente transmitir la experiencia de lo que me costó a mí ganar un poco de amor propio. No conformarse con menos de lo que uno merece, intentar salir de una relación toxica. Tiene que ver con eso, con tener algo sano, con ese tipo de cosas. Pero el principal mensaje que quiero dar es ganar amor propio o intentar empezar a ganarlo.

¿Qué es para vos un amor de mierda?

Definitivamente una relación no sana, un vínculo no sano, una persona que no soltó su pasado, que sangra sobre alguien que no lo cortó, una relación posesiva, tóxica, donde hay más suposición y más dudas que certezas. Donde hay celos, invasión, donde uno tiene que dejar de ser quien es para que el otro te acepte o para encajar. Para mí eso es un amor de mierda. Igual hay una cierta trampa: si es amor no es de mierda.

¿Qué le dirías a una persona que está empezando una relación?

Escuchar las señales. A veces hay señales que uno no quiere ver porque está bajo el efecto del enamoramiento o de la idealización. Hay que prestar atención a las respuestas del otro, a si el otro te habla o si solo te contesta, que no es lo mismo. También a cómo habla de sus exs parejas, porque se supone que uno debería perder la memoria y haber superado su pasado. Hay que prestar atención a que sea una persona que no sangre sobre vos, que no fuiste vos quien la cortó. Hay que estar atento a las señales y sobre todo hacerle caso a la intuición. El amor propio nace más de un no que de un sí.

Lo más importante de todo es trabajar el amor propio entonces

Tal cual. A veces es mejor salir a tiempo, mejor dicho, saber no entrar a donde sabes que la vas a pasar mal, salir es bastante más complicado porque ya te comprometiste. No hay que tener vergüenza a tener amor propio, a veces uno parece frío o selectivo por tener amor propio, pero no por eso sos una persona dura, sino que ya la pasaste tan mal que no querés volver a pasar lo mismo.

¿Por qué pensás que a las personas les interesa tanto este tema?

Básicamente por la cultura lamentable en la que vivimos, hoy vivimos todos en la cultura del envase. Te va mal con alguien, te bajás una app y al otro día tenés una cita. Hay mucha oferta y demanda. Todo el mundo le escapa a lo serio, al compromiso, a lo real, no hay vínculos. Queda muy poca gente de la vieja escuela, del amor a la antigua, está todo el mundo jugando al que siente menos gana, al que demuestra menos gana, al que quien se muestra menos sensible o comprometido gana. Todo el mundo está subido a un pony o a una cultura del usar y descartar que no está buena. Si yo le pregunto a cualquier persona si alguna vez tuvo un amor de mierda, en realidad todo el mundo lo tuvo, entonces por eso la gente se identifica. Y también por la manera de escribir, yo no escribo muy prosaico, a lo Neruda o a lo Benedetti. Yo escribo más desde la entraña, desde el barrio, y como es un lenguaje bastante sencillo de leer la gente lo entiende más fácil.

¿Qué cosas aprendiste al escribir tu libro y en el contacto con la gente?

Mientras estaba escribiendo mi primer libro logré cortar la relación más tóxica que tuve en mi vida, una relación donde me la pasaba pidiendo disculpas por cosas que no hacía y donde había dejado de ser yo simplemente. Y la gente no para de sorprenderme, no tenés una idea de lo lindo y la responsabilidad que te genera despertarte con trescientos mensajes por día de la gente felicitándote, demostrándote cariño o agradeciéndote porque te leyó y pudo salir de una relación horrible. Es algo que no me voy a cansar de agradecer jamás.

Tu libro te ayudó en tu propio proceso de cortar con ese amor de mierda

Hice como una especie de terapia en vivo. Empecé a escribir el libro y mientras contaba mi relación toxica, me animé a jugármela por una carrera, a ir a buscar al productor de Martín Bossi, Diego, que hoy trabaja conmigo. Me descubrí como artista y a su vez también logré ganar un poquito de amor propio.

¿Sentís que hoy construiste tu amor propio?

Sí, definitivamente. Igual es un peligro porque una vez que lo lograste y lo conseguiste, después no negociás tu paz. Todo lo que te quite tu paz o lo que te saque de tu eje no lo aceptas o te escapás. Te vuelve un poco intolerante, no solo a nivel relaciones, sino a nivel de amistades y contactos. Cuando te empezás a conocer ya no te da vergüenza o pena decir que no. Cuando hay algo que no te cierra lo decís y empezás a mirar para adentro que está buenísimo.

¿Cómo surgió tu pasión por la escritura? ¿Te gusta escribir otras cosas también?

Yo escribo desde muy chiquito. Si me preguntan, antes de escritor soy músico. Donde menos pensé que me iba a ir bien es en la escritura, pero siempre me gustó hacer catarsis en las redes o hacer breves textos o confesiones y se me terminó dando de causalidad. Se me abrió un camino que no pensé que se iba a abrir. Hoy puedo decir que ya tengo dos años de carrera y que me han pasado y me siguen pasando cosas que no me imaginé nunca en mi vida, ahora en breve lo vamos a mechar con música.

¿Y cómo sería eso?

Estamos con el proyecto de grabar mi primer disco solista a principios de 2021. La idea es aprovechar el perfil de podcasts que tengo en Spotify e intentar meter alguno de mis temas. Así que iré incursionando, si me va bien gol de media cancha, iré metiendo en todas las presentaciones, shows y charlas que tenga un poquito de música para que la gente la vaya escuchando. Si funciona genial y si no por lo menos me doy el gusto de grabar el disco, es como un capricho personal.

En abril tenés pensado sacar tu tercer libro y el proyecto de grabar tu disco el año que viene. ¿Te imaginás dónde te gustaría estar más a futuro o te mantenés en el presente?

Siempre estoy con la cabeza en el presente, pero viste cómo son los artistas, uno siempre está buscando un poco más, no por ambición, sino por quemar etapas o por probar cosas nuevas. Este año me di el lujo de conducir un programa de radio y fue un éxito, nos fue super bien. También tengo el desafío de la tele, así que en algún momento intentaremos llevar Basta de amores de mierda a la tele. No es fácil pero siempre estuvo ese deseo.

Empezaste a trabajar desde muy chico, ¿qué aprendiste de esa experiencia?

Lo que más me dejó es el hecho de no rendirme. A mí me empezó a ir bien con el tema de la escritura y con una carrera artística a los 36. Es difícil, uno piensa “ya estoy grande, no la voy a pegar” y resulta que se me dio ahora de grande. Lo que me dejó es el hecho de no haberme rendido, de probar de una forma u otra. Me parece que está bueno no bajar los brazos y como dice la canción “al final hay recompensa”.

Uno de tus clubs de fans se fundó en La Plata, ¿te gustaría dejarle algún mensaje a la ciudad?

De La Plata tengo el mejor recuerdo, no solo porque tuve mi primera bandera, mi primer fans club, sino que también fue la primera vez que llené un teatro que no sea en Ciudad de Buenos Aires. Las seis veces que fui a La Plata agoté entradas casi una semana antes. No sé qué pasa, pero cada vez que voy es un éxito. Así que no le puedo guardar más cariño, es de las pocas ciudades que me traje amigos verdaderos, hasta un amor que después no funcionó, pero tengo los mejores recuerdos.

 

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